martes, 12 de diciembre de 2017

SUPERVIVIENTE EX MENOR WENTECHE LONCÓN BELMAR LORENZO. Reconocido en Nómina de prisioneros políticos y torturados por la Comisión VALECH: Numero 4750














Por Carlos Aznárez y Roberto Perdía, Resumen Latinoamericano, 2 de diciembre 2017

Esta semana, en Resumen Latinoamericano TV entrevistamos al dirigente Lorenzo Lonkón, de la Confederación de Mapuches de Neuquén. Con él vamos hablamos de los siniestros tiempos que corren para su pueblo, a partir de los últimos asesinatos (el de Santiago Maldonado y el de Rafael Nahuel), y de los ataques contra las comunidades.


Lorenzo, un nuevo asesinato se suma a la larga lista que ya tenemos de weichafes y comuneros mapuches asesinados, ¿cuál es tu reflexión sobre este tema?
-En primer lugar agradecerles a ustedes como medio de comunicación. Ojala tenga buen camino el weichafe, el guerrero Rafael Nahuel, hacia las tierras de arriba, que es adónde van nuestros espíritus. Estoy con mucho dolor, porque era un reclamo por territorio, estaban haciéndose vínculos para poder generar un diálogo, incluso estaba el Obispo de Bariloche, muchas organizaciones sociales, y Prefectura actuó, por lo que dice el mismo doctor que atendió a los heridos, que ellos estaban de espaldas y de cuclillas conversando cuando los hirieron con munición 9 mm, que es letal. Fue un asesinato por la espalda. Entonces creemos que es totalmente repudiable, denuncia que hemos realizado desde el Parlamento Mapuche Rionegrino así como también desde la Confederación Mapuche Neuquén, porque los reclamos por territorio, con la ley vigente N. 26.160, no pueden terminar con asesinatos, y es lo que ha sucedido con esta política represiva.


Ya pasó en el Lof Cushamen que se saturó de gendarmes el lugar, se hizo uno de los típicos operativos que hacían en los tiempos de las dictaduras en Chile como en Argentina, y recordemos que esta fuerza represiva fue entrenada y adiestrada por EE.UU e Israel, y ahora volvemos a lo mismo.



Desde la indignación surge una voz, que es el sentido común, que dice “Paren, dejen de matarlos desde el Estado Argentino”. Pero lo que pregunto es, dentro de la comunidad mapuche, ¿cuál es la reacción frente a estos hechos que se están produciendo?

-La reacción fue inmediata. Hubo una marcha numerosa en el mismo Bariloche, en Neuquén Capital, en el valle Río Negro, en la ruta, en Buenos Aires –en Plaza de Mayo-. Además recibimos apoyo de las organizaciones populares, piqueteras, de izquierda, porque es algo de sentido común, se están haciendo reclamos sociales que tienen que ver con territorio, que no pueden desembocar en asesinatos, por estar luchando te matan. Entonces es fuerte la indignación, nosotros estamos rodeados de jóvenes y queremos preservarlos, ellos son los que van a vivir en el territorio, a aprender de las hierbas medicinales, nosotros tenemos como modelo económico el “buen vivir”. No importa si los mapuches están en La Pampa, Río Negro, Chubut o Neuquén, es el modelo que queremos retomar, que no es un modelo capitalista, sino solidario y económico y de equilibrio con la naturaleza.

Esta misma lucha, es la que se lleva también del otro lado de la cordillera, donde también está el reclamo por la tierra, además de enfrentar al latifundio, a los terratenientes, a los Benetton de este lado y a las transnacionales españolas, francesas, inglesas que desforestan la zona del lado chileno. Ahora, ¿de dónde cree que nace, esta acusación permanente que hace el gobierno, de que ustedes son violentos, cuando en realidad la violencia viene siempre del lado del que invade las tierras de ustedes?


-Tengo mucho para decir porque soy exiliado de la dictadura de Pinochet, con toda mi familia sufrimos la represión siendo menores de edad, entonces sabemos cómo se fomenta un “enemigo interno”, que así quedó plasmado en la Constitución de la dictadura de Pinochet, que hoy sigue vigente en Chile. Por ese motivo nosotros llegamos a la Argentina, y acá empezamos a vincularnos con la gente mapuche de Neuquén, de Bariloche. En 1991 se produjo el gran reencuentro proceso de pueblo -población- mapuche, de la bandera que ustedes conocen, con el color celeste (arriba), verde (medio), rojo (abajo) y hacia el centro, el círculo con los calendarios. En todo ese proceso nos unificamos, porque antes éramos eso: una sola nación. En esto hubo cosas espirituales, ya se había pronosticado que después de 100 años de la conquista del desierto, el pueblo nación-mapuche se iba a volver a juntar, y eso efectivamente sucedió en Neuquén capital, en la Universidad de Comahue, donde estuvimos tres días las machi, los lonko (jefes políticos), la gente de la medicina. El pueblo mapuche siempre ha sido un pueblo político, cuando el conquistador español Pedro Valdivia quiso avanzar sobre el Mapocho, el pueblo mapuche lo convocó a un Parlamento y ahí se le dijo que no se siguiera hacia el Sur del Mapocho, se le advirtió antes, y siempre ha sido esa la política del pueblo mapuche, llegar a un diálogo y no a un enfrentamiento. Por eso, muchos dicen que el término Parlamento viene de la cultura del pueblo mapuche. Todo esto viene en buena medida del ejemplo de Chile, que siendo una democracia blindada fabricó un enemigo interno, que le toca lamentablemente sufrir al pueblo mapuche, tenemos un niño de 13 años herido porque fue perseguido por lo carabineros de Chile, entonces si esto no se detiene vamos a ser como Chile. Ellos fabrican un enemigo interno y casualmente las armas que usa carabineros y la policía de Chile se las compra a Israel, y de ellos también reciben los entrenamientos, y lo mismo está sucediendo en Argentina. Entonces creemos que quieren crucificarnos como al pueblo palestino. De esa forma, actúan impunemente, como que matar a un mapuche no les cuesta nada porque para ellos no somos ni humanos. Siempre dicen que es cosa del pasado la Doctrina de la Seguridad Nacional y el Plan Cóndor, cuando en realidad parece que lo están retomando otra vez, para hacer negocios, unos para vender armas y técnicas de muertes, y para quedarse con nuestro territorio.

Lonkón, ¿qué le pedirías o qué le dirías al gobierno argentino?

-Toda la Confederación de la zona sur de Neuquén, a donde yo pertenezco, pedimos que se aplique la ley, que se respete, porque leyes ya existen el problema es que se incumplen, así se evitarían los episodios de violencia innecesaria, pero una cosa es que te maten a balazos y otra es que te maten de hambre, como le sucede a menudo a nuestro hermanos. Entonces no hay muerte más o menos feroz, sino que son todas muertes para la falta de políticas públicas.
Todo este problema es por la tierra, ustedes quieren que les devuelvan las tierras y los gobiernos reaccionarios; como el que sufrimos actualmente, que son consecuencia de otros tantos gobiernos que pasaron anteriormente, le dan las tierras a los Benetton, a los terratenientes y latifundistas. ¿Cómo ves desde Neuquén, ese avance del latifundio sobre las tierras de ustedes, cómo lo sienten en lo cotidiano, porque estamos hablando de un millón de hectáreas para Benetton y un reclamos de ustedes de unas pocas hectáreas?

-En primer lugar, yo creo que tiene que ver con la diferencia cultural porque para nosotros el territorio es una unidad. Lof, por ejemplo, significa comunidad de personas y de todas las fuerzas naturales que hay en el lugar, redes, cascadas, bosques, lugar donde se hacen las ceremonias, las plantas medicinales que conforman otro grupo de familia, nosotros para cruzar un río o un lago tenemos que pedir permiso en mapuche, para sacar la medicina también. Entonces esa la concepción del mundo a la que me refería. Si hacemos turismo, que sea con identidad y que no sea masivo ni destruyendo el medio ambiente. La concepción que tiene Benetton es opuesta porque ellos quieren a la tierra como un bien para invertir su dinero. En Italia, por ejemplo, hay una reforma agraria por la cual ningún italiano puede tener más de tres mil hectáreas, y los argentinos en la Patagonia por ejemplo, tienen casi un millón de hectáreas. Lewis, por ejemplo, que no quiere devolver el acceso al lago Escondido, es la tercera fortuna de Gran Bretaña. Todos esos son enemigos que no nos quieren cerca. Cuando pasó toda la represión al amigo Santiago Maldonado, ahora lo de Rafael, yo pensaba que esto es, como cuando los irlandeses querían tener una libre autodeterminación y por oponerse a la reina los colgaban. Esa es la cultura que quieren traer acá, y el pueblo mapuche no está pidiendo miles ni millones de hectáreas de territorio sino lo que ya tenemos y alguna extensión para que la gente pueda vivir.

Nuestra tierra no ha crecido desde la Conquista del Desierto, como tampoco para los pueblos originarios del Norte de Argentina. Entonces es lógico, que todos estemos reclamando más territorios para las futuras generaciones, y en nuestra lógica del desarrollo del buen vivir, como también le llaman los guaraníes, los quechuas, la tierra no es un bien comercial.

Pareciera que desde la llegada de Colón hasta acá, se impuso determinada civilización, que es la que nos domina, la que armó nuestros países y les puso las Constituciones y demás, una civilización que parte de una base absolutamente distinta y opuesta a la que vos estás diciendo, no se trata de la armonía entre la humanidad y la naturaleza sino del dominio del hombre sobre la naturaleza. De modo que la confrontación viene de lejos y también apunta hacia lejos en el tiempo. En aquella otra confrontación, hace 140 años, los que iban con sus espadas y sus rifles ganaron la llamada Campaña del Desierto, donde no había tal desierto, le pusieron ese nombre para poder repartir las tierras. Entonces la pregunta es, en esta segunda Campaña del Desierto que están haciendo, ¿cómo prevee que puede ser el final, y que roles tienen las mujeres en todo esto?

-Todos los pueblos originarios, estuvimos haciendo una acampe frente al Congreso para que se prorrogue la Ley 26.160, que el Estado Argentino la haga realidad con presupuesto, es decir, que se cumplan las leyes que ya existen. Porque la política pública ha sido que nos palmean las espaldas por todos los genocidios que hemos sufrido, y nosotros lo que queremos es una política pública de verdad, para una salud intercultural, una educación intercultural, para el buen vivir, y en todo esto juegan un rol fundamental todas las mujeres de los pueblos originarios. En el caso del pueblo mapuche, las mujeres son la guía espiritual, que dirige la ceremonia, después ellas sueñan como va a venir el año para todas las comunidades, las mujeres son también las que educan, la vestimenta de las mujeres es identidad y protección, es decir la vestimenta no es sólo para verse más lindas sino también porque las protege. En el buen vivir, está mancomunado el destino del hombre, de la mujer y de los niños, por eso es que los mapuches, por ejemplo, cuando atravesamos un río, le pedimos permiso a la mujer anciana, al hombre anciano, a la mujer joven y al hombre joven, porque la familia es una base, eso que tal vez ustedes conocen como “ayllu”, en el caso del pueblo mapuche “lof”, somos familia.


Para desprestigiar al pueblo mapuche lo acusan de exterminar a los tehuelches, que en realidad eran familia, y tenían una coordinación estrecha, de hecho había trueques entre ambos pueblos de la cordillera, quienes invadieron fueron primero, el imperio español, y después los estados-nación. Siempre hubo diálogos con las élites en las épocas pasadas, por ejemplo con los sectores eclesiásticos, en Chile con Bernardo O’Higgins, que hablaba mapuche y fue uno de los primeros que dijo que había que respetar el tratado con el pueblo mapuche, también San Martín tuvo un parlamento con los tehuelches para cruzar la Cordillera de los Andes. Nosotros no nos olvidamos de eso, somos historia colectiva, por eso sentimos mucho la muerte de Santiago, de Rafa, pero sabemos que al final vamos a lograr el buen vivir, de que haya armonía con la tierra, porque este es el único planeta que tenemos, y esto que plantemos los mapuches, lo plantean todos los pueblos originarios de este Continente y de otro, y en algún momento, eso va a ser política global, nosotros no discrimanos al que no es originario, toda las culturas tuvieron relación con la tierra pero fue el capitalismo fue el que cortó esa relación con la naturaleza.